Ubicada en una tranquila zona residencial de Playa Grande, a tan solo 500 metros aproximadamente de la playa, esta propiedad combina comodidad, solidez constructiva y un entorno ideal para disfrutar durante todo el año.
Se desarrolla sobre un terreno de 360m² y cuenta con 72m² construidos de forma tradicional, destacándose por su doble pared de ladrillo, techo de plancha, cielorrasos de yeso, pisos flotantes y aberturas de madera, que aportan calidez y confort a los ambientes.
La vivienda se distribuye en una sola planta y ofrece un living comedor con estufa de alto rendimiento, ideal para los meses más frescos, cocina semi integrada, baño social completo y dos cómodos dormitorios.
En el exterior, la propiedad dispone de un parrillero abierto, perfecto para reuniones al aire libre, además de un amplio fondo con gran potencial para disfrutar en familia, crear un espacio de recreación o proyectar futuras mejoras.